Llegamos a la entrada de Volterra. Estaba rodeada de unos grandes muros. Dentro había una gran torre con un enorme reloj. Mamá y papá se abrazaron fuerte al pasar por ese enorme reloj. No presté mucha importancia a eso hasta que mamá parecía tener un ataque de pánico cada que nos acercábamos más a una gran torre. Parecía de esos viejos cuentos de princesas, dragones y príncipes.
Me acerqué a mamá para saber que tenía pero hizo caso omiso a mi ademán tranquilizador. Jacob me agarró de la mano y me dijo que lo que le pasaba era que tenía un mal recuerdo. Caminé a su lado hasta entrar en la gran torre.
Llegamos a una recepción muy lujosa. Había una recepcionista que sin duda, no era vampira. Tenía un color rojizo en sus mejillas. Su sangre no olía muy bien. No tan bien para mí.
-Pobre Giana - murmuró mamá.
-Ya sabíamos lo que pasaría- respondió papá aún más bajo - al menos vivió más tiempo de lo estimado, un año y medio.
-Si, al menos vivió más de lo estimado.
Guardaron silencio y quedamos frente a una gigantesca puerta. Era demasiado gruesa.
Emmett tenía una sonrisa extensa en su rostro. Seguramente pensaría en probar si podía romper esa grande y gruesa puerta. Era obvia la respuesta. Si.
Al traspasar unas puertas más, llegamos a una habitación en la que se encontraban varias personas. Más bien, vampiros. No había duda que el que tenía aspecto de ser el mayor debería ser Aro.
-¡miren quien acaba de llegar! - gritó Aro con entusiasmo - Carlisle y Esme, Jasper y Alice, Rosalie y Emmett, Edward y Bella. Oh por Dios, Renesmee que grande estás, pareciera que fue ayer cuando te vi. Eras una pequeña. Aparentabas unos cuatro años. Como ha pasado el tiempo. Que mal educado soy, Marco, Cayo, deberíamos presentarles a todos.
Nos presentaron a toda su familia, y a la guardia. De los que estaban en la guardia, me llamó la atención una de ellos. Era pequeña como Alice. Tenía un rostro angelical pero su mirada no decía que fuera completamente angelical.
Según había dicho Aro, esa vampira era Jane. Mamá la fulminó con la mirada y ella le dedicó un discreto mohín. ¿Qué había pasado que a mamá no le caía bien?
-Aro, si me permites quisiera probar algo- anunció Jane con una sonrisa demasiado macabra en su rostro.
-No te atrevas- gritó mi padre con un gruñido.
Jacob saltó frente a mi cuando entendió el gruñido de papá. Mamá se puso a la defensiva.
-Solo quería probar que tan rápido actuaría el escudo de Bella cuando se trata de proteger a su hija.
-ni se te ocurra probar tu endemoniado don con mi hija- dijo mamá con los dientes entrecerrados y soltando un gruñido que retumbaba en las paredes del lugar.
-Por favor - dijo Aro con una nota de diversión en la voz -¿acaso vamos a pelear cada que nos veamos?
Todos recuperaron la postura. No me había percatado de mi estado de shock hasta que Jacob me murmuró en el oído que ya no había problema.
Claro, le creí. No estaba tan segura de eso pero traté de hacerme a la idea de que no había problema.
Hubo una larga plática a la cual no le presté mucha atención. Decían cosas como, “el crecimiento de Renesmee es cada vez más lento” o cosas como “cada vez es más vampira que humana”. Al terminar la charla con nuestros queridos amigos, salimos del gran castillo.
Carlisle decidió que teníamos que hospedarnos en un hotel para comodidad mía y de Jacob. Yo no tenía problema alguno con dormir en cualquier lugar, más bien prefería dormir en el regazo de mi madre. Sabía que Jake se acomodaría donde fuera pero en la torre había demasiado hedor de vampiro para él. Aunque se había acostumbrado al de nuestra familia, ese olor a vampiro era desconocido.
Cuando desperté, Jacob roncaba como una sierra eléctrica en la cama de junto. Mamá se percató de que estaba despierta demasiado rápido como para dejarme bostezar antes de saltar junto a mi cama y darme un beso en la frente.
-Cariño, haz dormido demasiado- me dedicó una sonrisa burlona.
-¿Cuánto tiempo?
-Unas 12 horas- dijo con un encogimiento de hombros- tu papá dijo que estabas cansada por el viaje.
-¡12 horas! - exclamé abriendo los ojos como plato.
-Tranquila, Nessie, vas a despertar a Jacob- dijo mamá bajando la voz para recordarme que Jacob seguía roncando junto a nosotras.
Se alteró un poco al escuchar mi grito, en realidad dudaba que fuera mi grito ya que mi voz sonaba como el tintinar de las campanas, Jake decía que cuando gritaba parecía una canción de cuna en un tono más fuerte.
Jacob se veía demasiado lindo cuando dormía. Era maravilloso ver su rostro en calma cuando mayormente lo que veo es su rostro lleno de preocupación.
siento por los capítulos tan cortos pero eran mis comienzos de hace meses y no tenía completa inspiracion... sorry
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